EL CORAZÓN DE CRISTO
BASE Y CUMBRE DE LA COMUNIÓN

- REDENCIÓN -

OBJETIVO

Asimilar los frutos de la Redención.

Comenzar la catequesis con la oración: Ven, Espíritu Santo y un Ave María.

EXPERIENCIA

La Iglesia la noche de la Vigilia Pascual estalla en un jubiloso canto de alabanza, de gratitud, de alegría: El Pregón Pascual. En él se anuncian las maravillas que Dios realizó  va a realizar en esa noche: la Resurrección de Jesucristo, nuestro Redentor, que venció al mal, el pecado y  la Muerte.

Se entrega el Pregón Pascual.

Subraya lo que más te llame la atención, lo que más te ha llegado. ¿Qué te dice?

MENSAJE

 Así nos salva: Sangre y Agua

Queremos llegar a una sociedad nueva, y nos creemos que la solución está en cambiar las estructuras, los sistemas políticos, económicos y filosóficos. Sólo hay un camino bastante claro: cambiar el corazón del hombre¡¡¿Cómo?!!

Sólo Dios puede hacer esto. Y lo hizo en la obra de la Redención. Tocando con amor el corazón del hombre en sus raíces más profundas: realiza nuestra salvación. La Redención no tiene sólo como fruto el perdón de Dios al hombre, la reconciliación de Dios con el hombre. La Redención es hacer del  hombre un hombre nuevo. “Os daré un corazón nuevo”. Para que este hombre nuevo construya la familia nueva, el pueblo nuevo, la ciudad nueva, la diócesis nueva… una civilización nueva: la Civilización del Amor.

Ese Costado traspasado de Cristo nos dice que la salvación del mundo y del hombre está en el Corazón de Cristo.La Sangre y el Agua que brota del Costado de Cristo no son signos de la muerte de Jesús, sino de la fecundidad de su muerte: la cual se transforma en fuente de vida, nos da el Espíritu que da vida. El Espíritu Santo que nos hace hijos y hermanos. El Espíritu Santo que va poniendo en nosotros el corazón nuevo, va haciendo de nuestro corazón el Corazón de Cristo, y de esta manera se transforma el mundo.

¡Por mí!……¡Para mí!

Cristo es mi Redentor: Él se hizo hombre por amor a mí, y desde el primer momento se ofreció al Padre por mí. Y a muerto por cada hombre, en particular por ti y por mí.

Contemplando el Corazón herido de Cristo tenemos que sentir en nosotros esa declaración del amor personal.

¡A mí me ha salvado Jesucristo!

Tenemos que encontrarnos personalmente con Él. Descubrir que ese Corazón atravesado te habla a ti, que tú lo has atravesado con tus pecados. y mirándolo, tienes que reconocer tu indignidad, tu pecado con Dios, tus indiferencias..

Descubrirás que ese Corazón atravesado te habla a ti y te dice que Él te ha redimido con su amor, con la entrega de su vida. Esto es lo que cada cristiano tiene que llegar a asimilar, lo que cada cristiano tiene que vivir.

¡Feliz al culpa!

Esto es lo que nos hace clamar en el Pregón Pascual:

“¡ Feliz la culpa! ¡feliz la culpa que mereció tener tal Redentor!”.

Quiere decir que se ha revelado la grandeza de ese amor de Dios, del amor redentor. Fiel en su amor al hombre. Un amor loco por el hombre. ¡Qué gran Redentor! ¡todo Amor! ¡todo Corazón!.

¡Resucitó! ¡Vive! …..¡Vive para siempre!

Jesús murió, murió de veras. Pero…..” Muerto el que es la Vida, triunfante se levanta.  Resucitó de veras mi amor y mi esperanza”.

Resucitó de veras, de verdad. Aquella humanidad, aquel cuerpo vuelve a respirar. Aquel corazón humano vuelve a latir.¡Ha resucitado, el Hombre Cristo Jesús! Verdadero Dios por su puesto, pero también verdadero Hombre.”¡Es verdad! El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón” (Lc 24, 34).

¡Es la gran noticia cristiana! El fundamento y el centro de nuestra fe. Con la Resurrección celebramos la fiesta de nuestra Redención. Nuestra esperanza. ¡Triunfó de la muerte! ¡El crucificado ha resucitado! “y se alegraron los discípulos viendo al Señor”. Viendo aquellas llagas y aquel Costado que Él les mostraba .

COMPROMISO

En tu oración diaria agradece al Señor que es tu Redentor, que ha muerto por ti y ábrete a la transformación del corazón.